Teresa Peláez, infanta de Carrión

Frugal para sí misma y generosa con los pobres, edificó la iglesia y el puente de los peregrinos. Mujer amada de Dios, por sus méritos deben llorarla todos. Esta mujer a quien así evocan en su muerte, ocurrida el año 1093 se llamó Teresa Peláez y fue la promotora del monasterio de San Zoilo de Carrión de los Condes.

Hija de Pelayo Froilaz y Aldonza Ordóñez, nieta de los reyes de León, ella y sus hermanos fueron conocidos como los infantes de Carrión. Teresa casó con otro miembro ilustre de la familia de los Beni-Gómez, Gómez Díaz, quien tuvo un papel destacado en la corte del rey de León, Fernando I.

La condesa Teresa fue mujer poderosa y hubo de ser influyente en su tiempo, pues su memoria ha perdurado hasta el presente. Se cuenta de ella que dio a luz mellizos no iguales y como entonces se creía que ello obedecía a que la mujer había mantenido relaciones con dos hombres distintos, ella quiso refugiarse en el monasterio para defender su virtud. Para cruzar el río tendió su capa sobre el agua y de este modo prodigioso pudo pasar a la otra orilla sin hundirse ni mojarse, entendiéndose así demostrada su inocencia.

Gómez y Teresa, condes de Carrión, construyeron el puente medieval que salva el río, da nombre a la villa y al título, y une la población con el monasterio de San Zoilo, al que doña Teresa dedicó su vida. En él se guarda una tela árabe tejida con seda y cáñamo, datada en el siglo XI, que se identifica como la capa que sirvió de puente a la condesa.

Este monasterio había sido fundado en el siglo X, integrado por una pequeña comunidad de monjes bajo la advocación de San Juan Bautista, también conocido como San Juan tras el Puente. La condesa Teresa, viuda en el año 1058, se volcó en la construcción de un nuevo cenobio, lo convirtió en panteón de la familia condal y, siguiendo la política de Alfonso VI, que había donado San Isidoro de Dueñas a Cluny, el año 1076 ella hizo lo propio y lo encomendó a la Orden de Cluny.

El monasterio toma el nombre de San Zoilo cuando se depositan en él las reliquias del santo mártir procedentes de Córdoba. La donación de doña Teresa aportará la prosperidad económica que hará del cenobio un centro religioso y político capaz de acoger concilios y reuniones de Cortes, alojar reyes y armar caballeros y, con el tiempo, importante centro de peregrinación y acogida hospitalaria en el Camino de Santiago.

A la vista de lo que ha llegado a nuestros días hubo de ser una iglesia románica extraordinaria. Su portada consta de cinco arquivoltas, los capiteles, fechados en el 1100, están labrados por tres de sus caras con gran esmero, representan la traída de las reliquias de San Zoilo al monasterio, el demonio y el pecado mediante monstruos serpentiformes, la burra de Balaam y una escena de viña. Los fustes de las columnas fueron reutilizados de una obra romana del siglo II.

El monasterio empezó su decadencia económica y religiosa en el siglo XIII, a mediados del XV se independizó de Cluny, integrándose en la Orden Benedictina de San Benito de Valladolid. La iglesia actual es obra del siglo XVII, con algunos vestigios de la primitiva fábrica románica, pocos pero exquisitos. Se incluyen en estos la colección de sarcófagos de la familia Beni Gómez de entre los siglos XI al XIII, algunos de ellos de primorosa labra y un crismón trinitario con el alfa y omega cambiados de lugar. Los restos de doña Teresa descansan en un arcosolio ubicado en el presbiterio alto, enfrente de una urna de plata con las reliquias de San Zoilo.

En la actualidad el monasterio acoge un Centro de Estudios y Documentación del Camino de Santiago y Biblioteca Jacobea. Sus antiguas dependencias monásticas han sido convertidas en establecimiento hotelero.

En la sala Galilea, desde la que se accede a la iglesia y al claustro, se han recogido algunos capiteles del claustro románico y la inscripción del lauda sepulcral de doña Teresa: Mujer amada de Dios yace enterrada en este sepulcro la que fue condesa de nombre Teresa. Murió a los nueve días del mes de junio y por sus méritos todos deben llorar por ella. Edificó la iglesia y el puente de los peregrinos de magnífica fábrica. Frugal para sí misma y generosa con los pobres. Dios que siendo trino reina sobre todo le conceda el reino que permanece para siempre. Era de 1131 (Año 1093).

Fuente: Ayuntamiento de Carrión de los Condes. Monasterio de San Zoilo

Deja un comentario