Isidro Nonell pintó a Pura en el año 1906. Ella fue una de las mujeres gitanas que sirvieron de modelo al pintor, con alguna de las cuales mantendrá relaciones sentimentales. Nonell, considerado el representante de la pintura catalana postmodernista, estaba viviendo en ese momento una etapa de desencuentro con el entorno artístico catalán. Ese estado anímico explica el tono sombrío del retrato, realizado con pincelada suelta y toques paralelos, en su particular estilo expresionista. 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.