2 thoughts on “Mujeres al arado”

  1. En mis tiempos era un clásico repetido por los profesores de teoría económica que en tiempos de guerra había pleno empleo. No lo decían, obviamente, en plan justificación, sino de descripción de los hechos.

    Este cuadro, que desconocía, ilustra muy bien esa realidad que muchas veces se nos oculta. En esas circunstancias nadie cuestiona si las mujeres tienen fuerza, si son más capaces, si por qué no ponemos cuotas.

    Gracias por difundirlo.

    1. Que las mujeres pueden empuñar el arado o el fusil, llegado el caso, es una realidad demostrada cada vez que se produce una guerra. Como bien dices, nadie se pregunta de qué son capaces y qué cuota les corresponde. El problema es que tan pronto como vuelve la paz las mujeres son empujadas al ámbito doméstico, en la demostración palpable de que ellos consideran que les corresponde el diseño y la gestión de la sociedad.

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