Julio Romero de Torres pintó en 1911 esta monja, para la que utilizó como modelo a María Teresa López. El pintor regaló el retrato a su amigo Cristóbal de Castro, político y pionero feminista, con ocasión de su boda con la actriz teatral Adela Carboné. La encontraréis en el museo Thyssen de Málaga.

El pintor, que pintaba a la mujer morena y racial y al amor profano, también se detuvo como en esta ocasión ante el amor místico, retratando por lo general a monjas franciscanas.

 

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