Juliae Peraire era una vendedora de lotería en la Plaza de Cataluña de Barcelona, famosa por su belleza. Ramón Casas era un pintor y cartelista famoso. Se conocieron en la tertulia de la Maison Dorée, concurrido café de comienzos del siglo XX. Casas utilizó a Julia como modelo en multitud de cuadros y carteles. A pesar de la diferencia de edad, -él era 22 años mayor que ella- acabaron casados, después de varios años de vida en común. Casas retrató a su amada como mujer fatal, como flamenca y como dama. Aquí, en el museo Thyssen de Málaga.

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