Helena Sorolla, escultora

La figura de Joaquín Sorolla es tan enorme que, a su pesar, opaca cuanto le rodea. Él proporcionó a sus hijos una educación moderna y los inculcó el amor a las artes y tuvo en la menor de ellos, Helena, una artista que, sin embargo, permanece en la penumbra que proyecta el apellido paterno.

Helena Sorolla García (Valencia, 12 de julio de 1895-Madrid, 16 de marzo de 1975) es la tercera hija del matrimonio formado por Joaquín Sorolla y Clotilde García, que ya tenían a María y Joaquín. Como el resto de los miembros de la familia, el pintor la retratará casi desde el nacimiento en muchos momentos de su vida.

El padre pone especial empeño en que aprendan a dibujar y pintar. Aparte de las enseñanzas paternas, Helena y su hermana estudiarán en la moderna y progresista Institución Libre de Enseñanza, uno de cuyos profesores será Bartolomé Cossío. Helena aprenderá a dibujar pero pronto se interesará también por la escultura, influida quizá por Mariano Benlliure, uno de los artistas que frecuentan la casa familiar de los Sorolla.

Su primer profesor conocido es el escultor José Capuz, también del círculo de amistades paternas. Con él aprende las técnicas de modelado y vaciado y realiza las primeras obras en yeso, madera y mármol, en las que da muestras de maestría y buen gusto. Toma sus modelos del natural, utilizando a los miembros de su familia o a modelos profesionales. También realiza varios autorretratos juveniles. Son pequeñas figuras femeninas, de cuerpo entero, de expresión sosegada y estilo académico, con las que da pruebas de su conocimiento del cuerpo humano.

Desnudo de mujer. Helena Sorolla

El padre y sus maestros le animan a participar en la Exposición de la Juventud de los años 1916 y 1917, organizadas por Sorolla, Benlliure y otros artistas valencianos, deseosos de fomentar el arte en la ciudad. Con Helena participa también Clara Manaut Viglietti, hija del escritor y crítico de arte José Manaut. En 1922 lleva su Busto de mujer a la Exposición de Arte de Barcelona y en 1926 expone en el Lyceum Club, junto con su hermana María. Helena presentará allí su Desnudo de mujer, obra que puede contemplarse en la Casa Museo de Madrid.

Autorretrato. Helena Sorolla

Estamos ante una joven culta, aficionada a la lectura y a la música -toca el piano- y atenta a las corrientes culturales y a los avances tecnológicos del momento. Permanece en la casa familiar hasta los 27 años, cuando contrae matrimonio con Victoriano Lorente, ingeniero, con quien tendrá siete hijos. Seguirá vinculada a la escultura pero no de una manera profesional, modelará con gran realismo retratos de sus hijos, hasta el fallecimiento de su marido, ocurrido en 1964. Entonces modelará un autorretrato en escayola, que será su adiós a la escultura, que puede contemplarse igualmente en el Museo Sorolla de Madrid.

Muere en Madrid, sin llegar a cumplir los 80 años. Deja una obra escasa, de gran calidad. Como ocurre con otras escultoras contemporáneas suyas, la mayor parte de sus obras aparecen sin firma y permanecen en poder de su familia. En el Museo Sorolla de Madrid pueden contemplarse varias de estas obras, entre las que destacan un Desnudo femenino recostado (bronce, firmado y datado en 1919), Mujer sentada o desnudo de mujer (bronce). Realizó asimismo varios bustos: Saeta, Gitana, Nati, en las que se aprecia la influencia modernista, y varios estudios de cabezas de mujer en escayola policromada.

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