Retrato de Catherina Cherubini, Anton Von Maron,

De Catherina Cherubini se conocen pocas cosas, de las que solo dos son una constante en su biografía: que era una gran pintora miniaturista, y que casó con el también pintor Francisco Preciado de la Vega. Esta romana, nacida hacia 1730, se formó profesionalmente junto a su marido y desarrolló un estilo tan parecido al de Francisco que resulta difícil diferenciar las obras de uno y de otra. Siguiendo el gusto cortesano de la época, se especializó en miniaturas, arte que se consideraba propio de las mujeres. Esta dedicación le proporcionó el favor de Carlos III, gran amante de este arte, lo que se tradujo en una pensión anual de 3.000 reales desde 1774, a condición de que enviara cada año una miniatura copia de Rafael, Corregio u otro pintor famoso. Ella cumplió este compromiso incluso después de la muerte del rey en 1788, al menos hasta 1804.

Fue elegida académica de San Luca de Roma (1760), de donde Preciado de la Vega era secretario. Ese mismo año envió a la Academia de San Fernando su obra La Justicia y la Paz, lo que le valió el nombramiento de académica de mérito. Fue además académica de la Clementina de Bolonia y de la Academia de Literatura de los Arcades de Roma. Murió en Roma el 19 de mayo de 1811. A pesar del gran número de obras que realizó, muchas de las que fueron enviadas a la corte española, solo unas pocas le han sido atribuidas.

La Justicia y la Paz. Catherina Cherubini. RABASF

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