Anna Wahli era hija del médico de Rossinière (Suiza), donde Balthus pasó sus últimos años. El pintor conoció a Anna cuando era una niña de ocho años y durante casi una década la utilizó repetidamente como modelo. En este lienzo se reúnen las principales obsesiones del pintor: la adolescencia y los gatos. El gato en el espejo III, tituló su obra.

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.